Creencias limitantes en el trabajo
“Estaba a punto de pedir que no me asignaran más a trabajar con una persona tóxica… y me frené. Pensé: ¿quién soy yo para decirle a mi jefa con quién debe organizar los equipos?”
Este tipo de pensamientos aparecen con mucha frecuencia en procesos de coaching ejecutivo y liderazgo. No suelen ser racionales ni estar basados en hechos objetivos. Sin embargo, tienen una fuerza enorme porque nacen de creencias limitantes en el trabajo que rara vez se cuestionan.
Una de las más invisibles (y a la vez más dañinas) es la trampa del “¿quién soy yo para…?”. Una forma de falsa humildad que bloquea la iniciativa, erosiona la identidad profesional y debilita el liderazgo, especialmente en culturas organizativas donde el respeto a la jerarquía se confunde con sumisión.
La falsa humildad en el trabajo: cuando el respeto se convierte en autoanulación
Existe una diferencia profunda entre humildad profesional y autoanulación.
La humildad implica reconocer que no lo sabes todo, que puedes aprender y escuchar otras perspectivas.
La autoanulación, en cambio, parte de la creencia de que no tienes derecho a preguntar, proponer o poner límites.
- La humildad reconoce el valor del otro.
- La falsa humildad niega el propio valor.
- La humildad abre conversaciones.
- La anulación las bloquea antes de que empiecen.
En muchas organizaciones (especialmente estructuras verticales o con fuerte peso generacional) se ha premiado históricamente el aguante, el silencio y la obediencia como sinónimo de compromiso. Sin embargo, estas actitudes suelen perpetuar dinámicas ineficientes, injustas o incluso tóxicas.
“¿Quién soy yo para…?” como creencia limitante profesional
Frases como estas suenan prudentes, incluso respetuosas, pero esconden un patrón claro de inseguridad profesional:
- “¿Quién soy yo para pedir más recursos?”
- “¿Quién soy yo para decir que no puedo con todo?”
- “¿Quién soy yo para señalar que esto no está funcionando?”
Este tipo de creencias limitantes en el trabajo no solo reducen tu capacidad de acción. También van erosionando tu identidad profesional, hasta convencerte de que pedir lo que necesitas es egoísmo, cuando en realidad es una forma de claridad y responsabilidad.
No pedir no te hace más profesional. Te hace menos visible.
El permiso interno: del “¿quién soy yo?” al “¿por qué no iba a ser yo?”
En coaching ejecutivo trabajamos un concepto clave: el permiso interno.
No el permiso que da un superior, una política corporativa o una cultura empresarial.
Sino el permiso que tú te das para ocupar tu lugar con dignidad.
Cambiar la pregunta transforma la posición interna:
- “¿Por qué no iba a ser yo quien proponga una mejora?”
- “¿Por qué no iba a pedir condiciones de trabajo saludables?”
- “¿Por qué no iba a hablar claro si lo hago con respeto?”
Esto no es arrogancia. Es autoafirmación profesional. Y suele ser el primer paso para dejar de depender de la validación externa como única fuente de seguridad.
Liderazgo consciente: no se hereda, se ejerce
Muchas personas esperan a ser promovidas, reconocidas o validadas para ejercer liderazgo. Sin embargo, en la práctica, el liderazgo empieza mucho antes del cargo.
No se trata de romper jerarquías ni desafiar estructuras.
Se trata de ejercer influencia de forma consciente, desde la responsabilidad y la coherencia.
Puedes liderar:
- proponiendo mejoras,
- cuidando la calidad de las conversaciones,
- poniendo límites claros,
- actuando desde el compromiso, no desde el miedo.
No necesitas un título para tener impacto. Necesitas permiso interno.
Cómo empezar a romper las creencias limitantes en el trabajo
Algunas preguntas que utilizamos en procesos de coaching ejecutivo para desactivar el “¿quién soy yo para…?”:
- ¿Desde dónde estás hablando: desde la herida o desde el compromiso?
- ¿Lo que vas a pedir es legítimo o caprichoso? Si es legítimo, ¿por qué te lo niegas?
- ¿Qué le dirías a alguien de tu equipo si estuviera en tu lugar?
- ¿Qué pierdes tú (y qué pierde la organización) cuando no haces esa petición?
- ¿Qué estás dejando de construir por miedo a incomodar?
Estas preguntas no buscan empujarte al conflicto, sino devolverte la responsabilidad sobre tu propio lugar profesional.
El permiso interno como acto de liderazgo
En Silvia Beltrán trabajamos el permiso interno como una competencia clave de liderazgo.
Porque muchas veces no necesitas:
- más habilidades,
- más experiencia,
- ni más formación.
Solo necesitas reconocer que tienes derecho a pedir lo que necesitas para liderar con impacto.
El problema no es que pidas demasiado.
El problema es que te pides demasiado sin darte nada.
¿Sientes que llevas tiempo auto-limitándote sin darte cuenta? ¿Que postergas decisiones importantes por miedo a “quedar mal”?
Agenda una sesión gratuita de diagnóstico con uno de nuestros coaches.
Este es el primer paso para ayudarte a pasar del “¿quién soy yo para…?” al
“soy yo, y tengo derecho a estar aquí”.
Coaching Ejecutiva Profesional. Fuí Regional Managing Director de Ikea Francia y CEO y Consejera Delegada de Grupo Pyrénées en Andorra. Soy una española, apasionada, curiosa y resiliente. Estoy casada y tengo dos hijos. Estudié Derecho en la Universidad de Valladolid, cursé el Executive MBA por el Instituto de Empresa en Madrid y soy Coach nivel PCC acreditado por ICF.


